Doug Liman es un tío listo. Tras una serie de películas más o menos olvidadas y olvidables, saltó a la fama con el remake de "El Caso Bourne", que sorprendió a todo el mundo, arrasó en taquilla, y se convirtió en una de las mejores películas de acción de los últimos años. Tras ella vino "El Sr. y la Sra. Smith" (que ni he visto ni pienso ver), otro descomunal éxito taquillero, que convirtió a Liman en una gallina de los huevos de oro, un Rey Midas en miniatura del cine de acción y de consumo rápido. Por ello, ahora presenta "Jumper", un adrenalínico film con reclamos de todo tipo para todo el mundo, desde argumento a reparto de lo más atractivos para el gran público.
El joven David (Hayden ( Hayden Christensen), descubre que puede teletransportarse de un sitio a otro con solo visualizarlo en su mente. De este modo, abandona familia y escuela y se va a vivir la vida, siendo consciente de ser capaz de conseguir cualquier cosa que desee al instante. Pasados algunos años, David decide volver a su pueblo natal, para reconquistar al amor de su infancia, Millie (Rachel Bilson). Tanto movimiento por el espacio-tiempo llamará la atención de otro jumper, Griffin (Jamie Bell), y de una secta dedicada a darles caza, los paladines, capitaneados por Roland (Samuel L. Jackson)...

Vaya por delante que quien acuda a ver esta película buscando un punto de inflexión en el cine de acción y superhéroes, un guión de aquellos que se recuerdan horas después de haber sido vista, o actuaciones memorables... bueno, será mejor que se lo piense dos veces. Ya desde su trailer queda bien claro que "Jumper" no tiene la más mínima intención de ir por ahí.
Como decía, no se puede ensalzar nada de los actores, pues Hayden Christensen no logra simpatizar con el público en ningún momento, mantiéndose frío y distante como si aún estuviera haciendo de Skywalker; y Samuel L. Jackson está tan pasado de vueltas como viene siendo habitual en sus últimas apariciones. La única que logra contagiar algo de espíritu en el espectador es Rachel Bilson... aunque reconozco que no soy demasiado objetivo con ella.
Además, la historia que propone David S. Goyer (trilogía de "Blade"), guionista del film, es la enésima revisión del "Spider-man" de Raimi, romance con chica angelical de modesto estatus social incluido. De hecho hasta sorprende que sea la adaptación de un libro, pues una de dos, o está hecha de manera muy liberal, o se trata de un texto original bastante deplorable. Lógicamente, eso le resta una cantidad ingente de puntos, pues la sobreexplotación que estamos viviendo últimamente en concepto de películas-cómic empieza a ser de lo más cargante.

Sin embargo, eso no quita que "Jumper" sea entretenida como pocas. Consciente (o no) de sus limitaciones argumentales, Liman crea una película frenética con trepidantes peleas y saltos de un lugar a otro al más puro estilo "Bola de Dragón", todo ello acompañado de unos efectos especiales y una puesta en escena general impecables (véase el momento del Colosseo de Rooma). Ni siquiera se preocupa por explicar el por qué de la existencia de ese don. Aparece un chico en un sitio, y al instante siguiente reaparece en otro distinto. O te lo crees, o no (1). Por lo tanto, la película entra de lleno en acción, cargada de ritmo, que baja unos puntos solo cuando sí se pretende dar algo de peso al inexistente guión.
Por lo tanto, quien quiera ver "Jumper", que lo haga con la intención de pasar un buen rato comiendo palomitas, divirtiéndose con una película de acción sin pretensiones y que en ningún momento esconde sus cartas. Sí, Christensen está horrible, igual que el guión, pero ¿qué más da? Siéntense, relájense, y disfruten del simple cine-entretenimiento, tan fácil de digerir como de olvidar, tan impecable en su forma como vacío en su fondo. No le pidan peras al olmo.
(1) Esto me recuerda a las películas de zombies. Hoy en día todo el mundo sabe ya lo que es un zombie, y más o menos puede hacerse una idea de su proveniencia. Por lo tanto, deberían dejar de querer explicar la causa de su existencia en cada una de las películas del género que se estrenan, puesto que solo supone repetir una y otra vez lo que ya se sabe desde más o menos 1930... En el caso de "Jumper", ¿de qué serviría una explicación de los poderes del protagonista? o los tiene por causas genéticas o porque ha sido mordido por un animal radiactivo. Siempre es la misma historia, y cada vez importa menos.
Por Carlos Giacomelli