CutreCon13


La decimotercera edición de la Cutrecon, festival dedicado en cuerpo y alma al cine cutre toma la capital española para deleitarnos con lo mejor de lo peor. Convirtiéndo películas poco valoradas por público y crítica en general en joyas indispensables para los fans indiscutibles de este, podríamos decir “subgénero”.


Durante 5 apasionantes días, se disfruta como nunca con unas proyecciones en las que todo es permitido, gritos, saltos, comentarios, saltos de la butaca, vítores y todo lo que las películas te saquen de dentro. Una forma completamente lúdica de reivindicar obras que en otros contextos serían lanzadas a la ignominia de la industria cinematográfica.


En esta especial edición el leitmotiv versa sobre el vampirismo, así pues, nuestro recorrido por el festival arranca, deliberadamente como no podía ser de otra manera, con el gran… ¡Condemor! 


Proyección de «Brácula» (1997)

Las últimas sacudidas de un cine casposo más propio de los setenta dieron lugar a perlas como ésta, protagonizada por nuestro querido y desaparecido Chiquito de la Calzada. Tras el “exitazo” previo del western más alocado hecho y por hacer “Aquí llega Condemor: el pecador de la pradera” se animaron a volver a la carga con una peli con más diente. La versión de Dràcula dando pasitos/saltitos no sería difícil de olvidar y en el festival que nos ocupa no podía faltar. Sólo con el póster no cabe dejar a la imaginación mucha cosa. Trash  de la wena.



¿Escena en la que se dan cuenta de donde se han metido?



Siguiendo el rastro de sangre, que de seguro nos tocará limpiar en algún momento, seguimos con la Sesión Vampsploitation con «Yo Compré Una Moto Vampiro» (1990) + «Jesucristo, Cazador de Vampiros» (2001)


La primera, Yo Compré Una Moto Vampiro, podría decirse que se define por sí sola, pero nada más lejos de la realidad, este trabajo es más loco que el título que lleva. Obviamente el inocentón y algo vago protagonista se gasta una pasta en una moto, cuya marca debió poner un pastón en esta producción - esperemos supieran dónde se metían-, y esta resulta estar poseída por un sediento y cruento vampiro. La moto, que a primeras intenta ser bastante comedida pronto se cabrea como ella misma y empieza incluso a mutar en malota malota brotándose de pinchos succionadores y una boca dentada por faro entre otras lindezas del estilo. Este clásico triunfó entre los asistentes y si a la salida del cine hubieran habido peluchines de este entrañable dos ruedas hubieran volado rápidamente. Imprescindibles la escena del lavabo (la reconocerás), el investigador clouseau de pacotilla y un Anthony Daniels pasado de vueltas como exorcista. 



Por supuesto, lo chulo está al otro lado, tendréis que verla para creerlo.




Bajando un poco el ritmo, esta doble sesión se atreve con Jesucristo, Cazador de Vampiros. 


Peaso de tandem. Imposible no vencer al “mal”


Entre las pesadas incursiones del típico predicador y las eternizantes y poco agraciadas peleas de Jesucristo contra ateos, pasando por un “desfile de modas” digno de olvidar, el film tiene varios aciertos como la aparición estelar de El Santo, héroe por definición. La trama, para que os hagais una idea es suficiente para picar la curiosidad, vampiras lesbianas estan diezmando la ciudad y solo la vuelta de Jesucristo a la tierra puede arreglar el tema - si alguna vez estuvo roto…-. A partir de aquí, todo es bastante prescindible y solo queda saber que por lo menos esto es una apertura de boca, un acto iniciático de su director, Lee Demarbre, hacia la maravillosa: ENTER THE DRAG DRAGON.

 


Estreno de «Perezoso Amoroso» (2023) 

Una de las sesiones más esperadas y que a la postre lo demostró reventando la taquilla y llenando dos sendas salas.


Para nada fake, ¿ok?



Como en el amor y en la guerra, en el cine cutre todo se vale, y ¿por qué no hacer que un oso perezoso sea un asesino a la “altura” de Jason? ¡Claro que sí! Aquí llega Alpha, un crack de cuatro patas que deja que lo lleven a una hermandad para liarla parda con aquellas personas que le molestan o le caen como el culo. Es lo justo para matar a diestro y siniestro olvidando un buen guión, interpretaciones o la lógica misma. Este despropósito esperemos que no forme parte de ninguna saga famosa, no parece pretenderlo, pues sigue los mismos esquemas clásicos sin dar nada nuevo más allá del cuco animalico asesino. Eso sí, la escena del filófago conduciendo es lo único que se escapa, por los pelos…


Con un nuevo día y renovadas fuerzas, las necesitamos, encaramos la primera sesión del día: Proyección de «Wizard´s Curse: Uncensored Cut» (1992) 


Si, es un rayo-pene, no necesitáis gafas por el momento.



Este alucinante film tiene todos los ingredientes que apasionan a los fans de este Festival, sexo, sangre, demonios, efectos especiales inusitados, poderes mágicos, humor, peleas y una liviana moral. Por supuesto censuradísimo en su momento.


Gracias a la Cutrecon, tenemos el privilegio y la absoluta necesidad de ver la versión uncut, con las escenas en su día eliminadas apareciendo en otro formato, un plus más para el visionado. La historia es sencilla, dos demonios son reanimados y lo hacen en forma de fusión andrógina y con un brillante poder-fálico, para llegar al zenit de sus malvadetes poderes han de hacerse con los cerebros de un par de vírgenes, que como no resultan estar metidos a tope en la trama. Ya os podéis imaginar cómo evitan ser alimento de demonios, con la ayuda también de los padres de la protagonista, unos cracks de hechiceros. Simplemente imprescindible.  



Con el hipe más absoluto seguimos con la Proyección de «Mystics In Bali» (1981).


¡Toma Juanola pastilla de goma con los frames!



Esta locura venida de Indonesia tarda lo suyo en arrancar, pero en cuanto la cabeza de la blanquita de turno, que quiere aprender más del folklore exótico sale a pasear, todo va rodado, perdón, volado. A partir de entonces el patriarcado local, que parece que solo se dedica a tener reuniones todo el día, se pone en marcha para eliminar la influencia de la bruja del bosque. A saber qué mal tiene comerse bebés no natos… En todo caso, la deliciosa tendencia de alargar al extremo las escenas y colocar más paja que en un Belén no podría ser mejor aperitivo para la gran explosión de las entrañas con cabeza vampírica, las transformaciones ofídicas y las luchas a lo dragon ball, por que sí.





La gran sesión de la tarde cumple con todos nuestros deseos y anhelos con nada más y nada menos que la Sesión Lupina con «La Croce Dalle Sette Pietre» (1987) + «Aullidos 2» (1985).


Si esto es un hombre lobo, ¡yo, y toda mi familia también!



La primera estulticia viene de Italia, con la calificada como peor película de la historia del país. Con esta pedazo de premisa, no podíamos menos que dudar de dicho título, pero sí, lo es. Es muy difícil llegar a superar los niveles de esta “obra cinematográfica”, que no destaca en absolutamente nada. Todo es gritable, de cualquier escena se saca un chiste, reiteraciones que crean ovaciones, pésimo guión, interpretación o dirección y una ausencia absoluta de lógica con intersescenas subidas de tono, porque sí. 


Uno de los sellos de las películas de “hombres lobo” es la transformación, pues bien, en esta perla del cine cutre es probablemente la más torpe y lenta de la historia, sobrepasa toda imaginación al respecto y probablemente la descripción no le haga justicia, solo decir que para estos autores los hombres lobo solo cambian a nivel peludo en cara, manos y partes nobles, tal cual. Supongamos que el presupuesto no daba para poner maquillaje en todo el cuerpo y el prota era de buen ver en pelotas. Por qué no. Impagable, imprescindible, inimitable.


La doble sesión lupina cierra con la segunda entrega de Aullidos. La secuela de la mítica película es una obra muy fallida, tanto que ni el pobre y descolocado Christopher Lee la levanta. 



Demasiada información para procesar…




Los puntos fuertes, una buena reina loba vampirina, unos buenos súbditos, ver a Lee vestido como si saliera de Regreso al Futuro 2. El resto es lo malo, por mucho que nuestro drácula favorito aparezca como el mismísimo malote de Phantasma. 


Por supuesto, esta secuela no deja pasar la oportunidad de colar frames de su famosa y celebrada predecesora en un intento de suplir la falta de presupuesto y talento que rezuma escena tras escena. Para más inri, no se corta un pelo en introducir escenas sexuales y aprovecharse de la escultural villana de la forma más rastrera pero a la postre típica del momento, gracias a la diosa, bien pasado. Más floja que la maravilla itálica pero disfrutable, la tarde se amenizó con grandes gañidos sapienses… ¡Auuuuuuuu!

 


Sesión Golfa con «Vampire Girl VS Frankenstein Girl» (2009) 


Ñam, ñam




Un film con tremendo título y pretensiones sólo podía venir de japón y tenemos la suerte de que tenga tras las cámaras a Yoshihiro Nishimura, el cual lo dirigió a cuatro manos con Naoyuki Tomomatsu.


Sin más, la chica nueva del instituto es una sangrienta vampira que parece interesarse por el guapetón de turno. En su camino encontramos el club de las suicidas, el de las black power, un profe de chino, chicas reconstruidas y un extremadamente literal mad doctor. Con este cocktail explosivo no pueden faltar las idas de olla más alucinantes que no escatiman en sangre y vísceras para amenizar la sesión más golfa donde las haya.




Si a estas alturas con cuatro días de despropósitos a nuestras espaldas no le ha explotado la cabeza a nadie, la locura máxima llega el último día del festival con el colofón definitivo y su Maratón Final «DRACUTÓN» con «Killer Barbys Contra Drácula» (2001) + «Dracula 2012» (2013) + «Vampire Assassin» (2005) + «Dracula» (1999).






Empezamos el reto draculín por todo lo alto con una película de Jess Franco protagonizada por las Killer Barbys.  


¿Multiverso con Spider-man?



Karaoke mediante, la película es un gran opening para la fiesta final del festival y demuestra cómo con literalmente cuatro duros puedes hacer todo lo que te propongas. En este caso, lo que resulta en un film o más bien un videoclip tras otro de las Killer con Silvia Superstar a la cabeza y Drácula de fondo haciendo de las suyas de la peor de las formas. A excepción de las canciones, interpretadas con cero impunidad por la zona de los Hidratados, el resto es difícil de seguir debido a un catastrófico sonido y un peor doblaje, del guión no hace falta hablar. En resumen, un brillante descubrimiento.


Otra joyita se esconde tras «Dracula 2012» (2013). 



Oscar a los mejores efectos especiales hechos por mi cuñado mientras se duchaba.




Esta versión, plagio voluntario a tope de la obra de Coppola, no deja indiferente por la indecencia a la hora de intentar seguir los pasos del célebre director al puro estilo Bollywood. Dejando de lado la pobre justificación de cómo un joven y cachas hindú se convierte en el vampiro rumano por antonomasia, la liada padre entre las relaciones del elenco para sacar a Lucy, Mina, Harker and company por ahí y los peores efectos del mundo (atribuidos al paint por los organizadores), el filme no es del todo desdeñable y se hubiera agradecido a tope más números musicales para amenizar la tarde ya musical de por sí. Lo que no les permito es la falta de rigor… Van Helsing con túnica… No era necesario. 


Desgraciadamente continúa la tarde con el insulto definitivo, la copia cutre y pretenciosa de Blade con «Vampire Assassin» (2005).



¡Matadme ya por favor!



Al director Ron Hall, nombre tan necesariamente olvidable como recordable (para no seguirle la pista), se le ocurrió que él podría hacer una versión muy superior a la protagonizada por Wesley Snipes y en cada escena intenta recrearse en ello. ¿¡¡Por qué!!?

En fin, insoportable de cabo a rabo, ni siquiera tuvo la decencia de evitarnos un desenlace propio del peor de los videojuegos con más pre jefes de los que pudimos soportar y que sólo el alcohol del que el bar del cine nos brindaba podía paliar tal sufrimiento y embotamiento mental. Si os digo que en comparación, la película de “Buffy cazavampiros” me parece obra maestra… Palencia, ¡dimisión!




Si lo anterior no hubiera sido suficiente, para las más valientes quedaba un último escalón para llegar a la cima de esta divertida tortura fílmica: «Dracula» (1999).  



¡¡Holi!! Soy malote y me gusta.




Sin palabras con este descubrimiento de la India. Sólo decir que contamos y aplaudimos más de 100 truenos, el mismo plano que se repetía cada 30 segundos sin molestarse en absoluto por cambiar el sonido o simplemente la dirección de la imagen del rayo. Inaudito. Del argumento, sinceramente ni me acuerdo pues el rayo insistente nos nublaba la vista y nos aturdía golpe a golpe el cerebro. Supongo que habían vampiros y chicas que no debian ir al cementerio, porque éste escenario no paraba de aparecer para celebrar su absoluto desconocimiento de la ambientación cinematográfica. Olé, olé, asi se acaba una maratón, por todo lo grande, con todos las “final girls” deseando su fin. Y es que dicen que Drácula es un villano, tanto o más que los programadores de este estupendo festín de películas cutres. 



Con esto damos punto y final a la cobertura no sin antes dejaros con el Palmarés y esperamos ganas de morder el cuello de alguien. ¡Aupa la Cutrecondo!


Palmarés CutreCon13 

Película ganadora

'Los Amigos: La Pinícula'

 

 

 



Por Silvia García Palacios